Saturday, June 03, 2006


Existía un mago en la corte, El Gran Merlín, que
además de alquimista, (capaz de transformar la
tela en trapo, y el trapo en agujeros, y los agujeros
en aire!) había inventado la famosa bola cibernética,
capaz de comunicarse con cualquier parte del mundo
antiguo, incluso con el oriente, donde encontraremos
una rama budista-zen-nudelotense, con algunas
variantes, pero en esencia con igual filosofía.